Pedro Ontoria nos acerca en este artículo a otra excelente pieza artística de nuestra parroquia: la Inmaculada.

Tota pulchra es, María

Toda hermosa eres, María

Imagen de la Inmaculada

Inmaculada. Iglesia de Santa María de Gumiel de Izán. Foto: Batea restauraciones S. L.

 

Tota pulchra es, o Maria,
tota pulchra es,
et macula non est in te
Quam speciosa
quam suavis
in deliciis conceptio illibata!
Veni de Libano
Veni de Libano
Veni de Libano
Veni, coronabelis.
Toda hermosa eres, oh María
toda hermosa eres
y mancha de pecado no hay en ti
¡Qué bella
y deliciosa
es tu Concepción Inmaculada!
Ven del Líbano
Ven del Líbano
Ven del Líbano
Ven y serás coronada.

En la iglesia de Gumiel podemos contemplar esta hermosa Inmaculada, que tal vez pase desapercibida ante la cantidad de joyas que contiene y conserva el templo gomellano. La restauración reciente (2014) por Batea restauraciones S. L. merece que demos a conocer y divulgar tan gran belleza.

Es una talla de estilo barroco de 95 cms, de finales del siglo XVII, cuyo estilo deriva de las inmaculadas de Alonso Cano, de delicadas facciones, pero con mayor movimiento de los pliegues del manto. Es interesante por el amplio movimiento con que está tallada y destaca su pulcra policromía.

La túnica o vestido muestra un delicado estampado floral en el que predominan los tonos rojos sobre fondo blanco; por las bocamangas asoma una prenda interior de intenso color rojo; la túnica se remata con una orla en tonos dorados y rojos, cuidadosamente trabajada.

Sobre ella el amplio manto envolvente en azul intenso, rematado igualmente por amplia orla dorada con adornos florales. Las líneas y volúmenes del manto dotan a esta imagen singular de gran movimiento.

Hacemos hincapié en estos colores y motivos florales porque son los que están representados también en el altar original,  que describimos más adelante.

capilla nicho con la imagen de la Inamculada

Nicho-sepulcro de los Zamaras. Foto de la década de los setenta del siglo XX

Está colocada hacia la mitad de la nave de la epístola en el nicho-sepulcro en forma de arco con calados góticos, propiedad que fue de los Zamarras, como poseedores que eran del vínculo mayorazgo que en la iglesia había fundado en el año 1695 el licenciado Juan Gómez Zamarrón, presbítero y vecino de Gumiel de Izán. Sus protocolos notariales (1663-1696) se conservan en el Archivo Municipal de la villa gomellana.

Por los datos conservados, sabemos que procede del retablo de la Virgen Inmaculada de la ermita de San Roque que a su vez procedía del monasterio de San Pedro: «En el año 1847 se dio a doña Cándida Ontoria 24 reales por el jornal ganado por su yunta, que trajo del convento de San Pedro a la ermita de San Roque un altar que había al deshacerlo  y para el atrio de la iglesia las bolas de la cruz».

EL retablo de la Inmaculada en San Roque

retablo

Retablo de la Inmaculada. Ermita de San Roque

El retablo de la Inmaculada de la ermita de San Roque, situado en el lado norte del cuerpo (enfrente de la puerta de entrada) es de estilo barroco, consta de un solo cuerpo y remate. Está sobre un basamento construido en la década de los ochenta del siglo pasado cuando se restauró y adecentó la ermita. Este retablo procede del monasterio de San Pedro de Gumiel, como consta en el dorso firmado por quienes lo trajeron; lo que se pudo comprobar al restaurar la ermita. Y, por otra parte, existe también alusión de la nota de 1847.

En el banco resalta el contraste del rosado rectángulo del centro con el suave azulado de los lados y su escueta decoración.

El cuerpo está enmarcado por cuatro columnas salomónicas con adornos de pámpanos y racimos dorados, sobre fondo azul oscuro y en cuya hornacina de color arrebolado está colocada una imagen de pasta-yeso del Inmaculado Corazón de María. Esta imagen procede de la iglesia parroquial y está en lugar de la citada Virgen Inmaculada que se encuentra ahora en el nicho-sepulcro de los Zamarras de la iglesia de Santa María, como se ha dicho más arriba.

El remate es un frontón curvo en cuyo fondo está pintado San José portando el Niño Jesús en sus brazos.
El color azulado, color litúrgico de la fiesta de la Inmaculada Concepción, difuminado por todo el retablo, le da equilibrio y serenidad. La época del retablo, como de la Inmaculada original, es de finales del siglo XVII o comienzos del XVIII. Es un retablo que merece mimo y conservación.

Bibliografía

Pedro ONTORIA OQUILLAS: «La iglesia de Santa María de Gumiel de Izán», Boletín de la Institución Fernán González, n.º 205 (Burgos 1985/2) pp. 75 y 105.

—«Ermita de San Roque», Nos Interesa. Informativo de Gumiel de Izán, n.º 70 (Fecha 15-05-2003) pp. 17-21.

—«Huellas memorables del monasterio de San Pedro de Gumiel de Izán», Cantos de nostalgia acariciada. Biblioteca. Estudio e investigación, n.º 29-30 (Aranda de Duero 2014-2015) pág. 157.

Francisco PALACIOS MADRID: «Breve descripción de la iglesia de Santa María de la villa de Gumiel de Izán», Boletín de la Institución Fernán González,n.º 100 (Burgos 1947) pág. 485.