Por segundo año consecutivo la Asociación de Mujeres La Hoz da el campanazo en la segunda fiesta de la Era.

Los preparativos suelen empezar bastante antes, quizá en ese momento en que todas las mujeres de La Hoz, alrededor de una mesa, deciden qué hacer y qué no hacer en los próximos meses, para animar, en este caso, el verano gomellano.

Y como es verano, ¿qué mejor que recordar un poco cómo era la vida de antes?, ¿qué se hacía en las eras?, ¿qué era eso de trillar y cómo era una beldadora? De paso un pequeño homenaje gastronómico a alguno de nuestros platos más tradicionales.

trillo y patatas con chorizo

Así que, manos a la obra, empecemos la fiesta, que no faltará quien nos preste un trillo y quien tire de él, algún apero, alguna de las antiguas máquinas, que facilitaban la tarea, un poco de paja… «Y aunque resulte un tanto exhibicionista, porque ¡cuándo se ha visto trillar en la plaza!, haremos la torna allí, porque si la hacemos en las eras no va nadie», dice la portavoz de La Hoz.

Antes de trillar hay que segar.  «A algunas no se les había olvidado y otras aprendimos sobre la marcha —dice otra socia—. ¡Y bien que lo pasamos!, con merienda y todo, aunque no falta algún hombre que dice que hacemos demasiado el tonto.»

«Pero que lo sigamos haciendo muchos años —corrige otra—, porque cuando lo hacemos señal de que estamos bien, y podemos seguir haciéndoles a ellos el menú».

Collage de la siega

El menú elegido para este año se compuso de patatas con chorizo, pollo con verduras, dulce casero, fruta, rosquillas, café y licores, así que hubo que empezar por hacer esas rosquillas tan populares entre los gomellanos y visitantes, a la vez que se ponía a punto la vajilla,  labor que muchas veces no resulta tan obvia como pudiera parecer.

Ahorraremos al curioso lector los pormenores de la preparación del menú, que llegado el caso y si procede, ya daremos la receta, aunque nos guardaremos los secretillos, y pasamos directamente al día de la fiesta.

rosquillas

Bien de mañana, algunos fieles colaboradores de las mujeres de La Hoz, están en la plaza dispuestos a montar mesas, colocar carros, situar aperos… Las socias también, claro, las primeras, que ya van cogiendo el truquillo a eso de las barras que llevan pestaña y las que no, y cómo se monta un banco… Se comenta lo deteriorado que está ya por algunos lados el material, y es que ¡cuántos años se llevan montando y desmontando!

El sol va levantándose, empieza a calentar, y  parece mentira que a media mañana aquello vaya ya oliendo a  fiesta o a era, como el lector prefiera.

Collage del montaje de mesas y aperos

¡Por fin  llega la tarde y el momento de la verdad: la trilla en la plaza!

vista de la torna desde el atrio de la iglesia

Por raro que parezca en Gumiel todavía quedan machos y buen hacer a la hora de engancharlos al trillo. Los espectadores no dudan en subirse a él y darse una vueltecita. La trilla en la plaza despierta, sin duda, expectación.

Una vez terminada la trilla, a recoger la torna, barriendo bien para que no quede ni brizna. Mientras unos trabajan, otros miran.

recogiendo la torna

Llega la esperada hora de la cena, el disfrute de lo guisado y la actuación del grupo Abrojo. Las jotas no podían faltar a la cita.

collages de imágenes de la actuación de Abrojo en la fiesta de la Era

Todo el mundo se ha ido ya a casa, o a su peña, pero un momento, no os vayáis vosotros, porque hay que recoger, desmontar las mesas, despejar en lo posible la plaza… ¡Menos mal que siempre hay voluntarios a echar una mano y hasta dos!

Luego vendrá fregar la vajilla, limpiar las bandejas, dejarlo todo guardado y en su sitio para la próxima.

La vajilla de barro lista para guardar

 

Desde la Asociación de Mujeres La Hoz agradecemos la buena acogida, los elegios, la colaboración, las críticas, que todo es mejorable, y…

¡Hasta el año que viene!