Manantiales de Gumiel de Izán

Trabajo realizado por el equipo de Gomelia sobre los datos publicados por el Ayuntamiento con la colaboración de Pedro Ontoria y María del Carmen Ugarte.

Fuentes y manantiales de Gumiel de Izán

Nota preliminar: El mapa de las fuentes que el Ayuntamiento está acondicionando puede consultarse en este enlace.

Desde Gomelia nos sumamos a la iniciativa de recuperación de las fuentes y manantiales de Gumiel de Izán.

Junto al nombre por el que se conoce cada fuente, y el término en el que está situado, hemos querido recoger también otros datos a los que hemos tenido acceso, ya sea de fuentes orales o escritas, como por ejemplo la explicación que realizó don Maximino San Miguel del mapa geológico de la zona de Aranda en 1946 (ver referencia). Este documento tiene otros datos interesantes sobre la zona, por lo que se recomienda su lectura.

Si bien algunas fuentes, como las que ha tapado la autovía, son irrecuperables, queremos en este trabajo dejar constancia de ellas, así que animamos a los gomellanos a seguir proporcionándonos datos o fotos que tengan sobre el tema.

Fuente de la Colorina (2007)

Fuente de la Colorina (2007)

 

 Inventario de manantiales en el término de Gumiel de Izán

 

Nombre Pago Comentarios
Callejón
Camino (de) Baños Rupelo
Carabillo Tarrones
Carralosllanos Casporro
Carravillalbilla Majoleta
Caseta Camineros
Carrera Vallejo
Cotarro (de) Mango
Cuesta de Llano
Cuesta los Pollos
Don Benito
El Árbol de la Charca
El Árbol Santo
El Caño del Zorro Valdezán
El Cristo
El Loro
El Molino Medio
El Otero Majuelo
El Peñón
El Portachuelo Cepero
El Portachuelo-Toro Tierra del Ave
El Suso
Encaño San Pedro San Pedro
Estanque de Baturro
Estanque de la Poza Ifa
Estanque (del) Cirilillo
Estanque (del) Mela Las Puentecillas
Estanque del Rata
Estación Caseta
Estación
Fuente Carrito
Fuente el Barracón Monte Arriba
Fuente el Chuzo
Fuente el Palomar Allí acudían a por agua los que trillaban en el Puentevilla
Fuente el Peral Renalte
Fuente el Pino
Fuentelacalva De ella llevaban el agua a la estación.
Fuente la Cebolla
Fuentelaenebra Tradicionalmente de donde se suministraba el pueblo.
Fuente los Estudiantes
Fuentemala
Fuentemín
Fuentezalama
Gabinillo
Huerta Garcés
Huerta Grande
Huerto (de) Tararo
Huerto (del) Tanes Barrio
Juan Bañán
La Arboleda (de) Calderillas
La Bubilla
La Canal Memo
La Cascajera
La Charca
La Colorina A ella acudían a por agua los de las eras de San Bailés.
Ladera Fuente el Trillo
La Fuente Culo Alto
La Laguna La Laguna
La Marganilla
La Migueleta
La Mocha
La Morita

Fuente de la Morita

Tenía propiedades medicinales pues su agua iba bien para soltar el vientre. Su nombre proviene de la leyenda de que a ella acudía una mora a peinarse.

 

 

 

La Mortaja Valdillera
La Pedorreta
La Sapa
Las Cabañas Nogal de Machaca
La Secretaria
La Tarasca
La Tejeruela
La Torre
La Viña (de) Tasio
La Viñona
Llano Llano Corral de cemento
Los Montañeses Estaba situada en el km. 175 (desaparecida) [1]
Malvecino
Monte Castrillo Viña (de) Peña
Naguafría
Nandearroyo (3) Pajes, Valcarrascoso, Pajes
Peñinglés
Pozo Morado
Pozo Negro
Pozuelo
Prado de Valdebodas
Prado Rosal
Puente Caballillo
Ralla (2)
Rascaviejas
Revenga Memo
Ronchi Barrio
San Cosmes
San Martín De donde se surte el pueblo, junto a Fuentelaenebra [2]
Santa Catalina Balarto
Santa Lucía
Tunel Zamoyo
Valdefuentes
Valdelaencina
Valdelalobera Viña de Mois.
Valdelasmoras
Valdelasvacas
Valdelasvacas Piquiquis
Valdelarroza
Valdelocete
Valdelomán Janina
Valdemilanos Carretera de Quintana
Valdemolar Las Boticarias
Valdevías El tio Pico
Valdezán Alejillos
Valdezán Varona
Vegarrasa

 

Estanque de San Martín

Estanque de San Martín

 

manantiales

Manantiales de Fuente la Enebra

 

[1] Análisis de las aguas incluido en San Miguel (1946: 29)

Anhídrido sulfúrico….. 0,03227 gramos por litro

Cal:…………………………  0,11774 gramos por litro

Magnesia…………………  0,02017 gramos por litro

Cloro………………………  0,00712 gramos por litro

Cloruro sódico…………. 0,01173 gramos por litro

Grado hidrotimétirco 18,5

 

[2] Análisis de las aguas incluido en San Miguel (1946: 29)

Anhídrido sulfúrico…. 0,02403 gramos por litro

Cal………………………… 0,13586 gramos por litro

Magnesia……………….  0,02017 gramos por litro

Cloro……………………  0,01068 gramos por litro

Cloruro sódico………  0,01700 gramos por litro

Grado hidrotimétirco    21

Referencias

  • SAN MIGUEL de la CÁMARA, Maximino (1946): «Explicación de la hoja n.346. Aranda de Duero» en Mapa Geológico de España. Instituto Geológico y Minero. [Disponible en Internet en http://www.igme.es/internet/sistemas_infor/FondoCartograficoIMG/GEO_DETALLE/26894.pdf, consulta 27/02/2014.]

Actualización 26-07-2021

Durante el verano de 2020, un grupo de voluntarios comenzó la limpieza y adecuación de una serie de fuentes. Alfredo Calle está decorando algunas de ellas con motivos alusivos.

Actualización 21-10-2021

Se actualizará según se vaya disponiendo de fotografías e información sobre las distintas fuentes.

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Nacimiento de María. Las Edades del Hombre

María del Carmen Ugarte aprovecha la presencia de Gumiel de Izán, una vez más, en Las Edades del Hombre, para acercarnos una entrañable escena del retablo, el Nacimiento de María.

Gumiel de Izán en Las Edades del Hombre

Durante este verano, la ausencia de uno de las más entrañables escenas de nuestra retablo, la de la parte baja de calle central, habrá llamado la atención de casi todos nosotros.

¿Y ese hueco? ¿Ahí no había algo? ¿Qué ha pasado? ¿Lo están restaurando? ¿No lo habrán robado?

Afortunadamente la escena no ha sufrido ningún percance irreparable, solo se ha ido de viaje a unos cuantos kilómetros, a Carrión de los Condes, a la 25.ª edición de Las Edades del Hombre, dedicada a la luz, Lux.

Nacimiento de María en Las Edades del Hombre

Nacimiento de María en Las Edades del Hombre – Carrión de los Condes (cortesía de @Deigenitrix y Las Edades del Hombre)

La escena se exhibe en la iglesia de Santa María del Camino, en una sección dedicada a la vida de la Virgen, bajo el epígrafe «Tota Pulchra». El nacimiento de la Virgen, que recordemos fue concebida sin pecado original, tenía que estar, lógicamente, presente en esta exaltación de María. Recordemos que en 1476 el papa Sixto IV, mediante la Constitución Cum praeexcelsa aprobó la fiesta de la Concepción el 8 de diciembre. Nueve meses después, el 8 de septiembre, se celebra la Natividad de la Virgen, fecha que nosotros hemos elegido para celebrar la Virgen del Río.

Como se ha hecho en otras ocasiones,  aprovechemos la plataforma que nos brinda Gomelia, para acercarnos de modo monográfico a esta magnífica pieza de nuestro retablo.

Nacimiento de María

Tabla central del retablo en la que se representa el nacimiento de la Virgen

Nacimiento de la Virgen – Iglesia de Santa María (Pablo Las Hayas)

Estamos ante un grupo escultórico, de madera policromada, cuyas dimensiones son 120 x 101 x 24 cm. El sobredorado es el color preponderante, aunque se pueden apreciar otros matices en las carnaciones y en especial en la ropa de los personajes. Fue restaurado en 1998 por Ábside Restauraciones.

Como del resto del retablo, se desconoce su autor, aunque especialistas, como la profesora  Andrés, consideran que su autor, o autores, recibieron la  influencia de Simón de Colonia, artista que dejó una importante huella en la Ribera del Duero. Tampoco descarta la profesora Andrés la posible influencia de Vigarny, de cuya presencia en nuestra iglesia dejó constancia Ontoria Oquillas (2020). 

La realización del retablo está datada a caballo entre los siglos XV y XVI, y pensemos que el protagonismo de María —su Nacimiento, Asunción y Coronación, aparte de otras escenas presentes en el retablo— no pudo ser casual, dado el protagonismo que adquirió la Inmaculada Concepción, de la que nos hemos hecho eco arriba.

No obstante, más allá del motivo religioso, lo que nos está mostrando la escena es la vida doméstica de la alta nobleza y burguesía en los últimos años de la Edad Media, algo muy habitual en el arte pictórico de los siglos XV y XVI. En este caso, estamos ante la alcoba de una gran dama. En la pintura de finales de la Edad Media, especialmente en la de influencia flamenca, es habitual encontrar representadas estas escenas, pero llevarlas a la escultura presentaba una mayor dificultad. Encontrar representada una escena doméstica en un relieve es sin duda un plus.

Yendo al detalle, podemos apreciar tres planos en la escena. En el central, santa Ana,  dama entrada en edad, descansa recostada en una lujosa cama con dosel y columnas decoradas. El mueble ha sido guarnecido con ricas telas bordadas adamascadas, que se aprecian tanto en la parte de arriba, como en el cabecero, como en los faldones. Igualmente la colcha que cubre la cama es lujosa. Santa Ana se nos muestra tocada, y los brazos, con las manos juntas, reposan por encima de la colcha, cubiertos por las mangas de una camisa realizada con delicadas telas.

Detalle del estampado de la colcha

Estampado de la colcha (cortesía de @Deigenitrix y Las Edades del Hombre)

En la parte alta, dos mujeres, igualmente tocadas y lujosamente vestidas, probablemente las parteras, ofrecen bebida y alimento a la parturienta. Estamos, sin duda, ante los momentos inmediatos al parto. En un lateral, y junto a una de las columnas de la cama, san Joaquín asiste al alumbramiento. En esto, aunque en la alta nobleza los partos solían estar rodeados de muchos testigos, podríamos ver un signo de actualidad: el padre asistiendo al nacimiento de su hija.

La Virgen en brazos de su nodriza

Detalle de la Virgen en brazos de su nodriza (cortesía de @Deigenitrix y Las Edades del Hombre)

La niña, la Virgen, aparece ya fajada en brazos de una doncella, sentada en un lujoso taburete a los pies de la cama, plano inferior, mientras una segunda doncella, de rodillas,  calienta una mantilla en el brasero situado entre las dos. Curioso detalle este del brasero, que sin duda era una pieza importante en el mobiliario de la época. Ambas doncellas, que muestran rostros juveniles, visten sencilla pero lujosamente. Sus vestidos de época dejan desnudos sus brazos y muestran escotes cuadrados, que lucen también otras imágenes femeninas del retablo, especialmente las imágenes de la Virgen en la calle central.

En el retablo se realza por su colocación debajo de un doselete dorado y afiligranado, sobre un fondo de azul cobalto intenso, como en el resto de la parte alta del retablo.

Similitudes con el Nacimiento de María de Gil de Siloé

Unos años antes (1483-1486), la escena del Nacimiento de María había sido representada por Gil de Siloé en una relieve dentro del magnífico retablo del Árbol de Jesé para la capilla de Santa Ana de la catedral de Burgos. Aunque los especialistas (Andrés, 2002) han descartado la participación de la escuela de Siloé en la realización del retablo de nuestra iglesia, su influencia sí pudo estar presente, y queremos mostrar las similitudes de su obra a través del Nacimiento de María, obra que fue expuesta en la exposición Las Edades del Hombre en Amberes (1995) .

Burgos - Catedral 039 - Capilla de Santa Ana

Retablo del Árbol de Jesé, capilla de Santa Ana, catedral de Burgos (Wikimedia Commons)

De dimensiones similares, 120 x 90 x 27 cm, es igualmente de madera policromada y dorada, aunque en este caso la escena se amplía para mostrarnos más de lo que sería la alcoba de una dama de la incipiente alta burguesía. Siloé ha esculpido hasta el mínimo detalle, para mostrarnos la vida doméstica, en este caso totalmente femenina, pues son siete mujeres las que componen la escena.

Nacimiento de María de Gil de Siloé

Nacimiento de la Virgen capilla de Santa Ana de la catedral de Burgos (Fundación Las Edades del Hombre)

Distinguimos igualmente en la escena tres planos y uno lateral.  Santa Ana, recostada en la cama, sostiene un libro abierto, curioso detalle, inusual para la época, que resalta la altura intelectual y moral de la madre de la Virgen.

Al pie, una de las doncellas le ofrecen algo de alimento, un pan, mientras la otra sujeta un paño. En un plano más inferior, otras dos doncellas proceden a vestir a la Niña. Al igual que en la escena de nuestra iglesia, nótese el detalle del lujoso brasero entre las dos. En el lateral, una quinta doncella acude solícita, pero permanece en un segundo plano.

Las ropas que visten todas las mujeres de la escena son lujosas,  Siloé nos ha mostrado hasta el collar que luce una de las doncellas, o el trenzado del tocado. Igualmente lujosos son los muebles, así como la ropa de cama. La estancia en la que transcurre la escena es espaciosa, iluminada por altos ventanales con cristales plomados, y en el suelo lujosas y coloridas baldosas puestas en espiga. 

¿Con cuál de las dos escenas nos quedamos?

Sin lugar a dudas, la escena mostrada por Siloé es algo más lujosa, más amplia y más detallista, una obra maestra del artista, pero la de nuestro retablo no se queda atrás, y sin duda la tenemos mucho más cerca para poder apreciar algo de la vida a finales de la Edad Media.

Bibliografía

ANDRÉS GONZÁLEZ, Patricia. (2002): «En torno a la iconografía gótica en la Ribera del Duero: iconografía gomellense a fines del medievo», Biblioteca estudio e investigación, n.º 17, pp. 293-314.

FUNDACIÓN LAS EDADES DEL HOMBRE (1995): Vlaanderen en Castilla y León: op de drempel van Europa: Antwerpen 1995 / Flandes en Castilla y León: en el umbral de Europa.

—(2021): Lux. Burgos. Carrión de los Condes. Sahagún.

ONTORIA OQUILLAS, Pedro (1985): «La iglesia de Santa María de Gumiel de Izán», Boletín de la Institución Fernán González, núm. 205 (Burgos) pp. 67-128.

—(2020): «Huellas de Felipe Vigarny (P V) en Gumiel de Izán», Gomelia. En línea: http://gomelia.net/2020/01/10/huellas-de-felipe-vigarny-p-v-en-gumiel-de-izan/, [consulta: 29-09-2021].

                                                                   María del Carmen Ugarte García

Gomelia: actualización 10-10-2021

Incluimos las fotos de los detalles facilitadas por @Deigenitrix, a la que llamó mucho la atención este cuadro en la exposición y le dedicó un interesante comentario en su cuenta de Twitter.

Del «Standhalazo» al detalle.  A veces es necesario un zum; una mirada menos grandiosa para poder «mirar» a nuestra medida y «ver».  @Las_Edades , en Carrión de los Condes #Palencia muestra un panel del retablo de Gumiel de Izan, #Burgos . Nacimiento de María. Magnífico

Gracias a ella y a Las Edades del Hombre por permitirnos compartirlas.

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Lucas Pérez

En recuerdo de Lucas Pérez,  fallecido recientemente.

In memoriam

El fallecimiento de Lucas Pérez nos ha sorprendido a todos en un año en el que llevamos demasiados muertos contabilizados. Otro más, y «¡qué joven se ha ido!», como habrá dicho más de uno.

Lucas Peréz con la orquesta Alborada en el Cristos

Le recordaremos siempre con sus sonrisa, su buen humor y su saxo, alegrándonos las fiestas, como aquella tarde en el Cristo.

Más de uno tendrá en su haber también uno de sus dibujos, de sus excelentes caricaturas, porque Lucas era un artista completo.

Hijo de Ramón Pérez, artífice de que en el año 1987 nos hermanáramos con la localidad de la Bretaña francesa de Dingé, acudía con frecuencia al pueblo de sus abuelos.

Primer plano de Lucas tocando el saxofón. En segundo plano el batería

Lucas tocando el saxofón acompañando a la orquestina Alborada

Te llevaremos en nuestra memoria.

 

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La Edad Media en Gumiel y algunos hombres destacados

En 1953, el historiador Valentín Dávila Jalón publicó en el Diario de Burgos una serie de artículos, «Retazos de la historia», dedicados a varios pueblos de la provincia. Hemos rescatado y transcrito de la hemeroteca el que dedicó a Gumiel de Izán y que fue publicado el 13 de mayo de 1953. Incluimos al final algunas notas que pueden ser de interés.

Tapia en piedra de San Pedro

Tapia de la huerta del monasterio de San Pedro

Retazos de la historia. Gumiel de Hizán

En el día se está despertando un intenso amor a las «patrias chicas», base para el amor a la grande, a nuestra inmortal España, e impele a las gentes a conocer el desarrollo de estas patrias chicas, o lugar de su origen o nacimiento.

A ayudar ese amor y llevar al conocimiento de los naturales de una de las villas de mayor población de nuestra provincia, algunas facetas de su historia, tienden estas líneas.

Me refiero a la villa de Gumiel de Hizán, nunca se ha escrito «Hizán», sino de cien años a esta parte, detalle importante para la etimología de su nombre. No se conoce su origen, pero no hay datos para extender su antigüedad a tiempo anterior al de la conquista árabe.

Sería conquistada hacia el año 912 por el conde Gonzalo Fernández, más adelante llamado de Lara, que a su vez ocupó Aranda, Aza y San Esteban de Gormaz, en avance conjunto con Gonzalo Téllez, también conde y fundador de Osma.

Sufriría las invasiones y destrozos de pequeños y grandes caudillos moros, así las de Aboldomador [Abolnomadar] Abecín, Almanzor y su hijo Abdelmelek, y se iniciaría su prosperidad ya avanzada la XI centuria cuando los castellanos lograron fijar la línea fronteriza en el río Tajo.

En el último tercio de la XI centuria, se fundó el monasterio llamado de San Pedro de Gumiel, de la Orden Militar de Calatrava y a poco vinculado en la religiosa de San Bernardo, en el que vivió y fue enterrado.  Este monasterio, hoy desaparecido, ejerció grande influencia en la comarca, y en él, en Diciembre de 1473, se celebró reunión de Concilio provincial de las iglesias sufragáneas de la de Toledo, y fue dueño, por compra, de la granja llamada de Porquena; en la guerra de la Independencia hubieron de abandonarlo sus religiosos y años fue vendido por el Estado a distintos particulares.

Además del expresado monasterio, tenía Gumiel de Izán, en la dozava [sic] centuria, los llamados de San Lorenzo y de Santa Eugenia, totalmente desaparecidos.

Esta villa no estuvo nunca sometida al monasterio de San Pedro de Gumiel, como un conferenciante ha afirmado recientemente, sino que tuvo vida independiente y de desarrollo muy brillante, siendo capitalidad de un extenso territorio, que comprendía las parroquias y aldeas de Tremello, ya despoblado en 1492; Revilla, que en 1521 tenía 14 vecinos; Quintanilla de los Caballeros, Tobilla de Baños, Torrecilla, Villanueva, que en 1521 contaba 54 vecinos; Rebeche, que en la misma fecha era habitada por siete vecinos y Villalvilla, que contaba 26, siendo Gumiel, en esa fecha, un núcleo urbano integrado de 653 vecinos, es decir, mayor que el actual.

En aquellas remotas centurias, su importancia es no inferior a la de Aranda, siendo incluso su término más extenso, de muchos pastos y mayor población como protegido de muchas fortalezas y torres vigías, por lo que daba cobijo a muchos monasterios y muchas parroquias; su principal núcleo urbano estaba rodeado de murallas de cónicos torreones, y castillo, y era guarnecida de número crecido de armas que, normalmente, se mantuvieron fieles a los Reyes de Castilla y les prestaron «loables servicios», todo lo cual fue base para que D. Alfonso XI concediera a Gumiel de Izán el privilegio de elevarla a «Villa Realenga», concediéndola el fuero, los privilegios, cartas, mercedes, franquezas y gracias, buenos usos y costumbres «según en la forma» que los tenía la noble ciudad de Burgos, fechándose tan señalado honor en pergamino datado en Valladolid el 28 de Noviembre de la Era 1326, y la fue respetada, hasta el año 1442, en que D. Juan II cedió su señorío a D. Diego Gómez de Sandoval, adelantado mayor de Castilla; en el año 1449 la poseía Rui González de Acitores y en 7 de Octubre de 1459 pasó a D. Pedro Girón, maestre de la Orden Militar de Calatrava, en cuyos descendientes, condes de Urueña, continuó.

Don Pedro I, llamado el Cruel y el Justiciero, la confirmó el privilegio de la villa realenga y de sus fueros, en las Cortes que celebró en Valladolid el 15 de Octubre de 1351 y le prestaron grande ayuda cuando le acogieron dentro de los muros de la población, yendo huido de la persecución de su hermano bastardo, el infante D. Enrique, y le acompañaron en la salida buen número de «gentes de armas» y el poderío guerrero de esta zona evitó que posteriormente D. Enrique, ya Rey, tomara represalias y si no la favoreció tampoco la perjudicó.

En fecha anterior a ser elevada a «Villa Realenga», era Gumiel de Izán, lugar con aldeas —ya enumeradas— y no consta perteneciera a señor alguno, antes bien parece que solo reconocía el privilegio real y ostentaba un escudo de armas de grande significación heráldica, integrado de un castillo de tres torres, dos leones rampantes y un caldero, según lo prueba un sello que se conserva en el Archivo Histórico Nacional, fechado en 1304; al ser elevada a «Villa Realenga», se ignora si continuó usando ese escudo que, desde luego, hubo de olvidar al imponerla sus posteriores señores el suyo de sus linajes respectivos. Dada la importancia histórica de aquel blasón, bueno sería que el Ayuntamiento de Gumiel de Izán solicitar autorización para su uso.
No me extiendo a facilitar datos modernos y que serán conocidos de los gomellanos, si bien debo significar que conserva Gumiel de Izán un importante y cuantioso Archivo Municipal en el que se encuentra la prueba de su glorioso vivir, mientras otros municipios se han desprendido de los suyos, ignorantes de su importancia.

En el centro de la población, de calles angostas, que estuvieron enguijarradas —propias de plaza fuerte medieval—, con restos de murallas, casas fuertes y blasonadas, alguna de saledizos de viguería, se levanta airosa, con magnífica portada de doble escalera, la parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, que se pretendió en la XVI centuria elevarla a «Colegiata», impidiéndolo el que se iniciara la debilidad económica del pueblo, por continuados y ocupación de sus hijos en la guerra de conquista por Europa; es ese templo uno de los mejores de la provincia burgalesa y su altar mayor —de 19 compartimentos tallados en madera policromada—, del último tercio de la XV centuria, es de los que pueden llamarse «muy magníficos altares».

Entre los hijos ilustres de Gumiel de Izán, se deben citar a D. Antonio Meléndez del Burgo, deán del Burgo de Osma, en cuya catedral costeó y dirigió la construcción de la notable capilla y sepulcro de San Pedro de Osma, finalizada en 1541; el P. M. Fray Francisco de Berganza Arce, O. S. B., ilustre historiador, que aunque nacido fuera de ella, procedía de esta villa de la que fue su padre y antepasados, y en la que radicaban sus bienes; don Antonio Ordóñez Ramírez, caballero de la Orden Militar de Calatrava y fallecido en Alemania de secretario de Embajada; don José de Aparicio Ordóñez, consejero y fiscal del Consejo Real y Supremo de Castilla, fallecido en 1766, muy sabio e ilustre, según el marqués de Alventos en la Historia del Colegio Viejo de San Bartolomé de Salamanca, de la que fue catedrático, y a don Valentín Jalón Gallo, fallecido en 1918, secretario de sala de la Audiencia Territorial y magistrado de la Provincial de Burgos, que al frente del Círculo Católico de Obreros, realizó una obra social sin precedentes que continúa beneficiando a la ciudad.

Que este ligero esbozo sistemático histórico sirva a los gomellanos para el mayor amor de su pueblo, es el deseo de su autor.

Notas sobre el texto de Dávila Jalón

Se he transcrito el artículo tal como fue publicado, conservando puntuación y ortografía.

Partes de este artículo ya fueron rescatadas por Alejandro Palacios para los primeros números de la revista Nos Interesa, en una serie de artículos sobre la historia de Gumiel. Volver a la que fue «nuestra revistilla» siempre merece la pena.

Al ser un artículo periodístico, Dávila Jalón no cita fuentes, por lo que algunas de las afirmaciones que realiza pueden haber sufrido cambios a la luz de posteriores investigaciones. Invitamos a los historiadores gomellanos a abundar en la materia.

No obstante,

Sobre la grafía Hizán

La H de Hizán, que Dávila sitúa en «de cien años a esta parte», apareció en el Nomenclátor de 1892, publicado por el Instituto Geográfico y Estadístico. En él, de forma genérica, se dice que se ha corregido la ortografía de algunos lugares, sin dar mayores explicaciones. Se presuponen razones etimológicas, en la mayor parte de los casos, pero no parece que sea esa la razón para el cambio.

Conviene advertir que la ortografía en español no empezó a fijarse hasta mediados del siglo XIX, cuando la Real Academia Española comenzó a fijar criterios. En cualquier caso, debe tenerse en cuenta, asimismo, que los nombres propios siguen sus propias reglas primando la costumbre en muchos casos.

Dávila Jalón apoyó el volver a escribir Izán, cuando el Ayuntamiento de Gumiel inició las consultas en los años 80 y 90 del siglo pasado.

La eliminación de la H fue aprobada en pleno por el Ayuntamiento de Gumiel en 1997. El cambio oficial se produjo a raíz de ser aprobado mediante decreto  122/1999 publicado en el B. O. E. el 17 de junio de 1999.

Sobre los nombres de los caudillos árabes

Aboldomador Abecín es Abolnomadar Abecín, un caudillo árabe, que en sus correrías asoló buena parte de estas tierras y del que se hacen eco los historiadores del siglo XVIII, Francisco de Berganza y Juan Loperráez.

 

 

 

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Gumiel de Izán en «Legados»

Nuestra colaboradora María del Carmen Ugarte nos envía su reseña sobre la participación de Gumiel de Izán en la exposición «Legados» de Peñaranda de Duero.

 

Cartel de la expo, con parte de la predela como motivo pictórico

A la exposición «Legados» la han calificado algunos medios como «miniedades del hombre». Quizá sea un poco exagerado, pero sin duda merece la pena ver muy de cerca unas pocas obras de arte, que, normalmente, quedan fuera de nuestro alcance, pues aunque estén en nuestras iglesias, no siempre están a la altura de nuestros ojos.  Poder contemplarlas frente a frente, a corta distancia, es un lujo que hay que aprovechar.

Contexto histórico de «Legados»

El final de la Edad Media y el paso al Renacimiento es un periodo de gran importancia para la comarca de la Ribera del Duero. Por un lado, Aranda fue fiel partidaria de la reina Isabel en su luchas por la sucesión al trono de Castilla; por otro, importantes familias señoriales —los Zúñiga y Avellaneda, Sandoval y Rojas, de la Cueva, Tellez-Girón…— promovieron la realización de grandes obras, tanto religiosas como civiles, dejando en la comarca un importante legado material.

La exposición nos trae algunas muestras significativas del patrimonio artístico de este periodo, con piezas procedentes de Aranda, Roa, Gumiel de Izán, Baños de Valdearados, La Vid, Arauzo de Miel… Un total de treinta piezas entre cuadros, esculturas, orfebrería religiosa y libros.

Gumiel de Izán participa con tres piezas.

Gumiel de Izán en «Legados»

Tres son las piezas, pertenecientes al Museo Gomellano, que podemos ver expuestas en la exposición, las tres en la sala de la planta baja.

La primera es el Apostolado, también llamada la Ascensión, que ya estuvo expuesta en las Edades del Hombre, entre otras exposiciones, y a la que Gomelia dedicó una entrada.

Grupo de apóstoles

El Apostolado en el Museo Gomellano

La segunda es La Virgen de los ángeles músicos, igualmente expuesta en las Edades del Hombre, y a la que también dedicamos otra entrada en esta publicación.

Virgen con ángeles músicos

Virgen de los ángeles músicos (2014)

Predela de los santos mártires

La tercera pieza expuesta es un fragmento de predela, a la que dedicaremos las líneas que siguen, y que es motivo también para la ilustración del cartel anunciador, que hemos podido ver por el pueblo, y que abre este comentario.

La predela es la parte de abajo de un altar, que suele descansar directamente sobre el banco. Su forma habitual es alargada en horizontal y suele estar formada por una serie de tablas con pinturas o relieves.

Se trata de una tabla hispano flamenca, de finales del siglo XV, que probablemente perteneció a un altar del monasterio de San Pedro de Gumiel. Forma parte de una serie y en ella están representados de izquierda a derecha, san Pablo, san Jerónimo, san Esteban protomártir y san Blas.  Mide 1,30 x 0,70 m y su estado de conservación es bueno, debido a la restauración de 1964 realizada por el Instituto Nacional (Ontoria Oquillas, 1982).

Descripción de la tabla

Sobre un fondo dorado, propio de este tipo de pintura flamenca, destacan las figuras de los santos, presentados de medio cuerpo, de dos en dos, y acompañados de los símbolos habituales, vestidos, igualmente, con sus ropas características, y coronados por la aureola de la santidad.

El primero empezando por la izquierda es San Pablo. Va vestido con una túnica carmesí y un manto azul intenso, ambos con destacados vivos para dar a los ropajes un aire señorial. Se le representa como un hombre de mediana edad, con barba y melena larga y rizada, ojos vivaces. Lleva en la mano derecha la espada, símbolo de su martirio, y en la izquierda un libro abierto, probablemente los Evangelios.

A su lado, y mirándolo, san Jerónimo se nos presenta como eremita, en sobria vestidura blanca, que deja descubierto el pecho; barba y cabello recortados y blancos. Sostiene un pesado guijarro en la mano, símbolo de su paso por el desierto y su vida ascética. Entre medias de los dos santos, asoma la cabeza de un león. Cuenta la leyenda, que estando san Jerónimo haciendo penitencia en el desierto, vio pasar un león herido en una pata por una gran espina; acudió en su socorro, lo curo, y en pago, el león no se separó de él nunca jamás. Siempre según la misma leyenda, al morir el santo, que lo hizo a la edad de 80 años, el león se acostó sobre su tumba dejándose morir de hambre.

En la tabla de la derecha encontramos a san Esteban protomártir y san Blas.

A la izquierda, san Esteban aparece vestido con la dalmática roja de diácono, vestido habitual en la iconografía de este santo. Es un hombre joven, sin barba, que lleva un curioso tocado negro. Sujeta con la mano derecha la palma del martirio,  y con la izquierda un libro, este cerrado.

Finalmente, san Blas se nos presenta revestido en toda su dignidad de obispo, con capa pluvial negra, ribeteada en dorado. La tiara es blanca y dorada, el rico báculo aparece en su derecha, y en la izquierda, en contraste, un humilde rastrillo de labrador, en recuerdo del martirio que sufrió.

Bibliografía

ONTORIA OQUILLAS, Pedro: «Notas histórico-artísticas del museo de Gumiel de Izán», Boletín de la Institución Fernán González, n.º 199 (Burgos 1982) pp. 282-284.

PERIBÁÑEZ OTERO, Jesús G.: Villas, villanos y señores en el tránsito hacia la modernidad. La Ribera del Duero burgalesa a finales de la Edad Media. Universidad de Valladolid, 2016.

María del Carmen Ugarte

Datos prácticos

Lugar: Palacio de los Condes de Miranda- Peñaranda de Duero

Julio-octubre 2021

Horario: Martes a sábado: 11-14h  y 16-19h

Domingos: 11-14h

Lunes: Cerrado

Instalaciones accesibles

Entrada gratuita.

 

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Pedro Ontoria Oquillas en Gomelia

Artículos de Pedro Ontoria Oquillas en Gomelia

Plaza mayor desde lo alto del campanario

Plaza mayor años 70 (P. Ontoria)

In memoriam

El pasado 8 de julio nos dejó nuestro compañero Pedro Ontoria Oquillas (Gumiel de Izán, 1942 – Santa Cruz de Tenerife, 2021).

Desde el primer momento, Pedro creyó y confió en nosotros, y nos alentó a llevar a cabo esta modesta empresa, cuyo fin no es otro que ser un medio de comunicación entre gomellanos, y de compartir, de forma abierta, los conocimientos que sobre el pueblo tenemos cada uno de nosotros.

Inmaculada

Inmaculada (P. Ontoria, 13-8-1977)

Él  supo poner a disposición de la comunidad muchos de esos conocimientos en diversas publicaciones, algunas accesibles en Internet. Por desgracia, otros muchos proyectos sobre el pueblo se habrán quedado sin redondear en alguna carpeta de su ordenador, pero no perdamos la esperanza de que alguien, algún día, pueda continuar su obra.

No solo textos, Pedro guardaba también muchos testimonios gráficos sobre Gumiel, algunos de los cuales compartió en estas páginas y en algunas de sus publicaciones. Las fotografías que tomó en los años 70 durante sus vacaciones en Gumiel resultan imprescindibles para saber algo de cómo fue nuestro pasado más inmediato. Hemos querido ilustrar este humilde homenaje con alguna de ellas.

Arco del Matadero

Intentaremos mantener viva esta publicación a pesar de tu ausencia, animaremos a otros a seguir investigando sobre el pasado y el presente de Gumiel y a difundir esos conocimientos sobre nuestros pueblo. Porque como nos comentaste más de una vez:

El gran libro sobre Gumiel tiene que ser necesariamente plural, no obra de uno, ni de dos, no tocar un solo aspecto, sino los más posibles.

Porque nos animaste a seguir en este proyecto, porque creíste en nosotros cuando nadie lo hacía,  y sin apenas preguntar, porque seguiste ahí cuando cundió el desánimo. Por todo ello,

Gracias, gracias, gracias.

 

Barrio de la Mina años 70i

La Mina (P. Ontoria, 1977)

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Mural feminista en Gumiel

Conchi González Gómez y María del Carmen Ugarte se han unido para contarnos la génesis del mural feminista en Gumiel.

¿Qué hacen esas ahí subidas?

Una mañana, los vecinos del barrio de La Mina se encontraron con un andamio y dos chicas, en traje de faena, subidas en él.

Andamio que cubre toda una pared. Se aprecia dos mujeres subidas en él

—Van a pintar la pared —dijo una vecina.

—Son de Tubilla —aclaró una segunda más enterada—. Es Pili, la de los bolsos, y su hermana.

Y así, sin más, pasaron la mañana viendo cómo empezaban a aparecer unas figuras sobre la pintura del fondo.

—Parece que están pintando unas mujeres… por la melena.

… y al día siguiente, y al otro…

Detrás del anadmio se perciben unas figuras femeninas con faldas largas, antiguasre—A mí me recuerdan a las meninas.

—¡Ah, sí! A las de Velázquez. Pues se dan un aire…

—No, a las que han sembrado por las calles de Madrid

… y esas manos y esas caras…

Detrás del andamio se ven las figuras femeninas y una serie de manos abajo del mural

El mural parecía ya terminado, aunque le faltaban algunos detalles.

—No está terminado, que faltan las caras.

—Son así, son mujeres anónimas, somos todas, que me lo ha dicho Pili.

—¿Y esas manos ahí abajo qué pintan?

—No sé, pero parecen pedir ayuda.

—Una lleva abanico… ¡y otra un bolso!

… y el mural habló

Rosal en primer término, escaleras y al fondo el mural con las leyendas

… porque acompañando a las mujeres sin rostro, y a esas manos que parecían pedir ayuda, apareció una leyenda:

—RES-PÉ-TA-NOS.

—¡Anda! ¿Y eso?

—Yo qué sé. Espera a ver…

… y otro par de manos en las que estaba escrito:

—NO VIOLENCIA.

—¡TE AYUDO!

¡Es un mural contra la violencia de género!

El porqué de este mural feminista

Aparte del deseo expresado por el Ayuntamiento, alguna vez y en alguna parte, de contar en Gumiel con un mural de esos tan bonitos, que están extendiéndose por los pueblos del entorno, la razón de este mural está en una subvención otorgada por el Día Internacional de la Mujer para la concienciación sobre la igualdad, y sobre todo, contra toda forma de violencia contra las mujeres.

Una vez que se contaba con los medios, las artistas, Pilar y Ana Manso, estaban cerca, pues ya habían realizado en su pueblo, Tubilla del Lago, algunos de los murales que forman parte de la Ruta del Arte de este pueblo.  En especial, por su temática, destacamos de estas artistas el mural dedicado a la mujer rural, que puede verse según se entra a Tubilla, a la izquierda.

Después hubo que buscar la pared más adecuada. Se consideraron otras, pero tenían menos visibilidad, así que por fin se llegó a…

La Mina, el barrio más bonito de Gumiel

Y en palabras de Conchi: «Así luce de bien ahora el barrio más bonito de Gumiel».

El rosal en primer término y al fondo el mural al completo.

Fotografías: Conchi González Gómez 

Texto: María del Carmen Ugarte, que agradece a Pili Manso las explicaciones al pie del mural.

 

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Filomena pasó por Gumiel

A la Loquilla Manitas, que así le gusta que la llamen, la pilló Filomena en Gumiel, y, ni corta ni perezosa, sacó estas fotos para la posteridad.

Lamentamos publicarlas con tanto retraso, pero se habían ido al sitio equivocado.

Filomena en Gumiel

Nuestra espontánea fotógrafa, Loquilla, empezó su paseo por…

… La Mina

Todo nevado. Primer plano de tapia de corral, al fondo casas.

Esquina de La Mina con el camino de la Virgen

Vista del caño y de los jardincillos que lo rodean.

Vista del caño y del parquecillo de La Mina

Siguió por la…

… trasera de la iglesia

Muro que rodea la iglesia. Se aprecia la hierba del muro.

Calle Aldabones. Trasera de la iglesia.

Escalera trasera de la iglesia. Se nota las pisadas.

Escalera trasera de la iglesia

Entre la niebla, llegó hasta…

… la Virgen

Vista norte de la ermita de la Virgen

La ermita de la Virgen.

Finalmente, volvió al pueblo, para dejarnos una hermosa estampa de churrulines colgando de los aleros.

Una ventana en una fachada que refleja un tejado nevado. Del alero cuelgan churrulines.la

Churrulines colgando del alero

 

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En recuerdo de la Cruz de Mayo

Nuestra colaboradora María del Carmen Ugarte nos envía estas fotos del 2008. Quieren ser un homenaje a los vecinos de El Vergel, que durante tanto tiempo supieron mantener esta tradición.

La Cruz de Mayo

Primer plano de la guirnalda que corona la cruz. Orla de flores y en medio la imagen de la Virgen del Río

La Cruz de Mayo

Los preparativos

Vecinos contemplando la escena. En primer plano un vecino prepara una gruesa soga para elevar la cruz

Unos trabajan y otros observan cómo se hace.

 

María y Antonio tras de la guirnalda de flores

María y Antonio terminan de preparar la corona

En primer plano un hombre sujeta el remate de la luz al mástil

Sujetando bien la cruz al mástil

Los vecinos

Grupo de vecinos posando ante la guirnalda

Vamos a hacer una foto para la posteridad

Hasta septiembre…

La cruz se yergue en medio de la plazoleta, mientras los hombres recogenbc

Ya estoy arriba.

¡Ojalá la tradición vuelva algún día!

 

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Los robadores de leche

Gomelia se complace en publicar el relato de Laura Serrano Isla, Los robadores de leche,  ganador del «Concurso literario Arsenio Escolar “especial coronavirus”» organizado por la Asociación Literaria Esguevanía. Nuestra más sincera enhorabuena.

Pastor rodeado de corderillos

El pastor y sus ovejas

Los robadores

(La Pastorcilla)

Espero que hoy no sea un día como ayer, en el que no daba abasto en la explotación identificando cada lechazo que había nacido e intentando buscar a sus madres, un rompecabezas difícil de componer, pero que te mantiene la cabeza despejada. Nunca había visto a mi marido tan estresado dando biberones a los huérfanos.

—¿Quieres que conduzca yo? —me dijo él.

—Prefiero hacerlo yo, —le dije—, sé lo que nos pasará antes de llegar a la autovía. Y mi intuición no me falló. Allí estaba la Guardia Civil haciéndonos señas para que parásemos. El agente, al igual que nosotros, llevaba guantes y mascarilla.

—Buenos días, ¿me podría decir dónde va y me enseña la documentación?

Creo que nunca había llevado tanta documentación encima: contrato de trabajo, permiso especial para conducir, certificado de que soy trabajadora esencial (esto me recordaba a La lista de Schindler), cartilla veterinaria de las perras… Le expliqué que era ganadera y mi marido también. Cora, mi perra pastora, ladró como nunca, creo que no le gustan los extraños. También tuvimos que enseñar al agente toda la documentación relativa a ella y comprobó que fuera bien atada. Nos dio los buenos días y nos dejó marchar, no sin antes decirnos: «Cuídense mucho». En ese momento me derrumbé y llamé a mi madre como cada mañana desde el manos libres. Y al otro lado estaba una mujer valiente de 76 años que vivía sola —se quedó viuda 30 años atrás— dándome ánimos. ¡Qué grandes son las madres en tiempos difíciles! Mis preguntas fueron : «¿Tienes tos?, ¿estás bien?, ¿tienes fiebre…?» Le faltó tiempo para decirme: «¡Hija, que estoy bien!» Ahí ya me calmé y supe que mi día iba a ser algo más tranquilo.

El renacer de las espigas del trigo y la cebada, el verde del forraje brotando de la tierra, el ruido de las ovejas hambrientas y los lechazos deseosos de mamar la leche de sus madres hacen que tu mente se traslade a otra realidad distinta a lo que está sucediendo. No sabemos el futuro de nuestro sector sabiendo que el cien por cien de los asadores están cerrados, aun así trabajas para sacar el negocio adelante y porque la solidaridad de la gente hace que tu teléfono suene pidiendo que les mandes género por mensajería, pero lees la situación de los compañeros de las distintas ganaderías y sabes que no todos podrán salir adelante, esperas que las ayudas lleguen cuanto antes y de alguna manera intentas animarles y buscar soluciones poniendo nosotros el ingenio. Pero no todos corren la misma suerte. Esta mañana he recibido la llamada de una mujer desesperada por si la comprábamos lechazos, prácticamente estaba al borde de la ruina, he intentado ayudarla de la mejor manera posible y la he aportado posibles soluciones para que no quiebre, una de ellas dejar corderas. Enseguida la facilitamos teléfonos de gente que podía ayudarla. En los próximos días la preguntaré qué tal está, al final todos somos un equipo y su voz desgarradora no se me quita de mi cabeza.

Hoy me he divertido con mis pequeños robadores, esos lechazos cuyas madres rechazan y tienes que buscar otras para alimentarlos. Mientras andas entre las pajas se te cruzan entre las piernas deseosos de que les des un poco de leche y cuando consigues alimentarlos tienes al resto subido encima de ti mordiendo con sus pequeños dientes todo aquello que lleves encima. Uno se ha hecho amigo mío y me sigue a todos lados, es el primero que bala nada más que entro en la nave. No me atrevo a ponerle nombre, sé que nuestra amistad durará poco. Uno se ha hecho amigo mío y me sigue a todos lados, es el primero que bala nada más que entro en la nave. No me atrevo a ponerle nombre, sé que nuestra amistad durará poco. Mi marido no para de reír al ver la situación, ha entrado un momento en la nave para avisarme que va a tirar abono natural al campo antes de que empiecen las lluvias. Se prevé una buena cosecha. Estoy deseando subirme al tractor con la segadora.

Mientras continúo «pegándome» con algún robador hago la lista de la compra mentalmente, me he acostumbrado a ir solo un día a la semana, tengo la suerte de tener todo lo que necesito en el pueblo y sus dueños sé que me lo agradecen. Nunca me había reído tanto (aunque la situación era más bien para llorar) por lo mal que nos quedaban a algunos las mascarillas o lo llamativo de mis guantes, pero ese momento nos evadía a todos de la realidad y en parte lo necesitábamos. Con todo lo que he comprado tendré para una semana y sueño con el rodaballo que me voy a hacer al horno y que tan bien me ha preparado Pepi, la pescadera. ¡Las tiendas de los pueblos no deberían de desaparecer nunca! Después de un día agotador se acerca la hora de ir a casa. Son ya las ocho y cuarto y no llego a los aplausos de los balcones por todos los sanitarios que están luchando en primera línea de la batalla.

Es Miércoles Santo y la autovía está desierta. Solo nos acompañan en nuestro corto trayecto a casa los camioneros que trabajan sin descanso para abastecer y que me dan lástima porque en muchos casos no encuentran un área de servicio donde poder asearse y tomar algo caliente. Todavía no me llego a acostumbrar a las calles vacías del pueblo, los bares cerrados, el centro de jubilados sin nuestros mayores jugando a las cartas, a los amigos de fuera que esperabas con ansia abrazar…, Quiero ser fuerte, pero no puedo, necesito derrumbarme, llorar, gritar— ¡¡Necesito que esto acabe!!!

Y llega el momento temido de encender la tele y asumir la realidad de lo que está pasando. Los datos son dramáticos: más de 150.000 contagiados y 15.000 fallecidos por Covid-19, un virus más fuerte que la gripe que ha paralizado el planeta, un virus que nos ha demostrado lo vulnerables que somos, un virus que, o nos hace mejor personas, o peor aún. Y lo más doloroso, un virus que se está llevando a nuestros mayores, a aquellos que lucharon en la Guerra Civil, que lucharon por un país mejor y que nos cuidaron mejor que nadie.

Me dispongo a dormir pensando en una de mis ovejas que ha sido tan valiente de parir trillizos, una supermami que llamo yo y que he dejado en un box apartada para que esté tranquila y pueda amamantar a sus crías, si no mañana me tocará «robar»-

Al fin y al cabo, la vida sigue.

Laura Serrano Isla

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