Nuestras colaboradoras Dolores Olmedo y María del Carmen Ugarte nos recuerdan algunas creencias sobre el arco iris.

El arco iris

Estamos en tiempo de lluvias, tormentas y charcos, y también de arco iris. La aparición en Gumiel de un arco iris doble la tarde del 11 de abril, que fue fotografiado por varios vecinos, nos sirve de pretexto para recordar algunos refranes y creencias populares relacionadas con este fenómeno.

Como todo fenómeno atmosférico, el arco iris tiene algo de sobrenatural, algo que se nos escapa y que no siempre podemos explicar. Los avances en la meteorología han conseguido que las predicciones sean muy acertadas; los refranes meteorológicos ya no tienen, por tanto, mucha razón de ser, sin embargo los hombres y mujeres del tiempo no dejan de citarlos en los telediarios. ¡Por algo será!

El nombre

Iris Carrying the Water of the River Styx to Olympus for the Gods to Swear By, Guy Head, c. 1793 - Nelson-Atkins Museum of Art - DSC08946 El término arco iris, que es el más común entre nosotros y la forma en la que lo vamos a encontrar en los diccionarios, consta, como vemos, de dos partes: arco, que necesita poca justificación, e iris, que hace referencia a la diosa griega Iris, de la que decían que era la mensajera de los dioses, encargada de transmitir mensajes entre el cielo y la tierra. Se la representa como una joven virgen que porta un cántaro con el que llena de agua las nubes. Por ello, dicen en algunos lugares, que el arco iris siempre tiene un extremo en el agua, ya sea mar, lago o río anchuroso. Algo de mensajero tiene por tanto el arco iris.
La cristianización llevó a identificar el arco iris con el arco de Dios, denominándose en muchos lugares arco del Señor. Hay un refrán que dice Cuando llueve y hace sol sale el arco del Señor.

En otros se le denomina con el nombre de arco de la vieja y también con nombres de santos: arco de san Juan, arco de san Martín, etc. Otra forma muy común de llar a este fenómeno meteorológico es simplemente arco, y no debemos olvidar que durante mucho tiempo el arco iris fue simplemente el arco del cielo.

Refranes relativos al arco iris

arco iris doble sobre tejados

Sin duda el refrán relativo al arco iris más popular en nuestra tierra es

Arco arriba, señal de buen día, arco abajo, señal de buen charco

No hay labrador ribereño que no sepa este refrán y no mire hacia el Este, hacia arriba o hacía el Oeste, abajo, para saber si debe coger el arado y marchar a arar o quedarse cerca de casa haciendo otras labores.

Aunque este refrán se cita de igual forma en otros lugares, para nosotros arriba es el curso alto del Duero, aguas arriba, y abajo el curso bajo, aguas abajo.

Este refrán suele ser bastante acertado y la explicación la dio hace años Manuel Toharia al explicar que como en España los vientos húmedos y las borrascas vienen del oeste, moviéndose normalmente de oeste a este, el arco iris en esa parte indica que hay agua en esa parte y por lo tanto la lluvia está por llegar, mientras que si se ve al este, arriba, la tormenta y la lluvia se alejan.

Refranes equivalentes son:

Arco al poniente, deja al arado y vente.

Arco iris al Levante, levanta el tiempo al instante.

El momento del día en el que aparece el arco iris también cuenta y así:

Arco por la mañana, señal de agua, arco por la tarde, señal de aire.

Arco iris al amanecer, agua antes de anochecer.

Arco por la tarde, buen tiempo aguardes.

Otras creencias relacionadas con el arco iris

Decíamos que el arco iris siempre pone uno de sus extremos en un gran charco, eso es, según la creencia popular porque bebe el agua de él para henchir con ella las nubes y luego derramarla en forma de lluvia. El arco iris indica, por tanto, lluvia, pasada o por venir, pero también sequía, ya que es capaz de acapara toda el agua y de ahí que en algunos sitios se le tema y se evite mirarle de frente, pues puede secar los ojos y hasta la lengua.

Hay quien no se queda en el fenómeno meteorológico y va más allá.

En muchos pueblos existe la creencia de que en los extremos del arco iris se oculta una orza con monedas de oro,«más de uno se perdió queriendo dar con ella», aseguran, pero este mito proviene de antiguo pues ya la diosa Zeus enviaba a Iris con un cántaro de oro lleno de agua de la laguna Estigia —la antesala del inframundo— a poner paz entre los inmortales que se habían enemistado. Todo lo que pasa por el extremo del arco iris se vuelve de oro, de ahí que muchos traten de alcanzarlo.

De todas formas acercarse demasiado al arco iris puede tener consecuencias sorprendentes pero desafortunadas ya que el varón que orine al pie del arco iris o debajo de él se volverá hembra, y a la muchacha que logre hacer pasar su tocado por encima del arco iris le saldrá barba.

¿Y el arco iris doble?

arco iris doble

En Cataluña cuentan una curiosa leyenda para explicar este fenómeno.

San Martín y el diablo compitieron por ver quién hacía el arco iris más hermoso. Ganó san Martín, y por ello el arco iris es denominado también arco de san Martín en algunos lugares, mientras que el arco del diablo, siempre más pálido, y con los colores invertidos, pasó a denominarse arco del diablo, y rara vez puede verse.

Verdad o mentira el fenómeno del arco iris, y más si es doble, es un fenómeno que siempre atrae a los fotógrafos, tanto profesionales como aficionados.

Para saber más

Si estás interesado en saber más sobre creencias y literatura alrededor del arco iris puedes consultar las siguientes obras:

GARCÍA MOUTON, Pilar: «El arco iris: Geografía lingüística y creencias populares», RDTP, cuaderno 39, 1984. págs. 169-190.

GARGALLO GIL, José Enrique: «Quan surt la ratlla de Sant Martí… Refranes romances del arco iris, meteorología y cultura popular», Quaderni di semantica: rivista internazionale di semantica teorica e applicata, Vol. 27, Nº 1-2, 2006, págs. 301-320.

PEDROSA, José Manuel: «”El arco el mar con los extremos bebe”: Lope de Vega y el mito del arco iris bebedor», Anuario Lope de Vega, 16 (2010) pp. 75-106.

RUBIO MARCOS, Elías, PEDROSA, José Manuel y PALACIOS, César Javier: Creencias y supersticiones populares de la provincia de Burgos. El cielo. La tierra. El fuego. El agua. Los animales. Tentenublo, Burgos, 2007, pp. 56-58.

 

Fotos del arco iris sobre Gumiel de Dolores Olmedo y texto de María del Carmen Ugarte.