El vídeo que presentamos hoy no tardó en hacerse viral en las redes sociales gomellanas así como en WhatsApp.

¡Lo que no cae en todo el verano… cae en media hora!

Fue en la tarde del 22 de agosto, había algunas nubecillas,  pero nada presagiaba la que se avecinaba.

Según nos cuenta el autor del vídeo —Joseba— habían subido al Bar Vicente a tomar café antes de partir para Bilbao, y fue justo en el momento de marcharse cuando empezó a caer agua, pero como de tormentilla de verano.  Al momento comenzó todo a cambiar bruscamente: la temperatura bajó un montón y el viento apareció con ganas, provocando una especie de tifón light. Luego apareció el granizo, y aunque no era de gran calibre provocó que los telares colgados en la calle Real cogieran peso suficiente para soltarse.

«Y con toda esa mezcla de fenómenos  —poco vista en Gumiel— me pareció curioso grabarlo.»

Cuentan algunos testigos que la silla la encontraron, pasada la tormenta, en la Pedraja, y no fueron pocos los que tuvieron que achicar agua de los portales, y los viejos del lugar empezaron a recordar cuando con estas tormentas la calle Real bajaba «en aro» y se cruzaban apuestas y dedos para que el agua no saltase las aceras por los sitios más estrechos. Buena parte de esa agua que bajaba torrencial, al llegar al Palacio buscaba el desagüe natural del Chaparrón, mientras que el cauce natural de la calle Real seguía su camino hasta llegar a la Pedraja, donde apareció la silla flotante.

Joseba nos cuenta también cómo fue el subirlo a Internet:

«Al ver que muchos de los que estaban en el Bar Vicente querían el vídeo, y a la poca o reducida cobertura disponible en aquel momento, pensé que colgarlo en el Facebook de Gumiel sería la mejor opción.»

La buena acogida y las redes sociales hicieron el resto. No tardaron en bajarlo de Facebook a WhatsApp y de ahí a a multiplicarlo y propagarlo por todos los medios.